Empecé un nuevo camino va para tres años. En él sigo ora caminando ora pedaleando, a veces acompañado, otras con mi soledad. Muchos caminos he recorrido de aquí y de allá, caminos viejos, caminos nuevos, caminos de quita y pon, caminos perdidos, caminos expropiados, pero la mayoría de ellos eran caminos sin caminantes.

¿Por dónde caminará la gente? No hace falta discurrir mucho para acertar la pregunta. Si desde que las carreteras empezaron a devorar muchos caminos, otros por la desidia, otros porque no comunicaban nada, desde que aparecieron en escena las tecnologías, los caminos virtuales barrieron los antiguos caminos.

Aquello que hace ya bastantes años parecía un mundo de ficción cuando intentaban explicarnos el significado y funcionamiento de las tres w, a mentes demasiado estructuradas y atadas a la realidad, con una velocidad vertiginosa se extendió como la pólvora por todo el planeta, inundando todo de caminos digitales por todos los mundos de dios.

Ahora bien, ¿qué circula por esos caminos? Son los caminos espacios que se recorren para alcanzar algún tipo de objetivo, la mayoría de las veces conllevan esfuerzo, pero también al terminar algún tipo de aprendizaje. ¿Cumplen estos requisitos estos nuevos caminos? Me temo que no. Principalmente porque recorrerlos es muy fácil, muy rápido, apenas sin esfuerzo y sobre todo sin utilizar normas claras.

Si para recorrer un camino, hay que prepararse previamente, hoy en día muchos de los navegantes, como se llaman a los nuevos caminantes, no tienen mucha idea de cómo se camina en la red y sobre todo no saben dónde quieren llegar, lo fundamental de un camino, perdiéndose en la maraña de caminos que se cruzan constantemente en las redes. Pero están aquellos preparados, que saben donde caminar, esos le sacan gran partido a estos caminos de aprendizaje. Para muchos sencillamente, su navegar consiste en lanzar a la nube digital basura, que muchos no son capaces de discernir, tragándosela literalmente con el consiguiente efecto negativo.

¿Cómo podrán convivir en la nube tantos contenidos tan dispares? Ahora que google nos ha echado sus garras, nos controla y sabe tanto de nosotros, que sabe la comida que cada uno necesita, urge ya un paraguas digital eficaz para la lluvia de este camino.

“La educación es un arma de construcción masiva”

dice Marjane Satrapi, la utilización de las redes pueden ayudar a conseguir este bonito objetivo, pero también puede llevar al caminante virtual a despeñarse y alejarse de la realidad. Urge señalar bien estos caminos, marcar objetivos definidos informando claramente de su uso, poniendo bastantes señales de stop para marcar los tiempos.

¡Todos saldremos ganando!

Sobre El Autor

Antonio Castaño
Colaborador

Me encanta recorrer caminos con mi mochila a cuestas, me ilusiono con las cosas pequeñas, especialmente con la naturaleza, sin ella el caminar sería complicado. Me gusta compartir relatos, fotos, proyectos, reflexiones...

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