Los problemas de cobertura WiFi en los hogares son una realidad constada desde hace años, qué es invariablemente consultada por los clientes que se acercan a las tiendas de productos WiFi. La baja calidad de los routers que instalan los principales operadores cada vez que se cambia de compañía o se amplía la velocidad contratada ha terminado por hastiar a los consumidores. Cualquier usuario medio ha probado a estas alturas varios routers WiFi en casa y ya sabe que el alcance es muy limitado; y además el soporte para varios dispositivos conectados a la vez siempre es defectuoso produciendo bajadas de velocidad y cortes.

Sin embargo la solución es sencilla, siempre y cuando el cliente tenga el ánimo de ponerse manos a la obra. Con un poco de bricolaje y la adquisición de los dispositivos WiFi apropiados, que por suerte no son nada caros, todos el mundo puede, por fin, disfrutar de conexión WiFi a buena velocidad en todas las habitaciones por muy alejadas que estén.

Una vez que se sabe que un modem router típico, sin antenas externas, difícilmente va a cruzar las paredes del salón, enseguida se tendrá que buscar una alternativa que pasa por una (o la combinación de todas elles) de estas tres opciones:

Instalar un router neutro potente, con antenas WiFi orientables para dar más alcance al router principal.

Instalar repetidores WiFi. Son sencillos mini router que se acoplan a un enchufe, en un punto intermedio, y son capaces de coger la cobertura del router y ampliar la hasta 30 metros más allá, se puede instalar uno en cada piso o hacer puentes con varios de ellos y llevar la cobertura a cientos de metros.

Instalar PLC WiFi en la red eléctrica. Parecidos a los repetidores, llevan la conexión a través de la red eléctrica y emiten WiFi en los puntos que sea necesario, siempre que llegue un cable eléctrico hasta un enchufe.

Además también hay soluciones para llevar la conexión WiFi hasta el jardín, un edificio cercano o hasta otra casa. Las conexiones WiFi de punto a punto se pueden realizar con facilidad siempre que haya visión directa entre las dos casas, ya que la frecuencia WiFi puede cruzar los muros ligeros del interior de una casa pero no edificios completos o bosques espesos.

Una de las alternativas más populares para estas conexiones WiFi a larga distancia son las antenas WiFi USB, debido a su gran alcance, su fácil instalación y una óptima relación calidad-precio. Cualquier usuario puede adquirir una antena WiFi exterior USB de largo alcance desde 29 EUR y comenzar a explorar redes WiFi hasta 2 kilómetros de distancia de la casa. Con la popularización de la tecnología WiFi ya son muchos los usuarios que comparten su propia conexión entre dos casas, o desde el trabajo al domicilio, sin problemas de cortes y con la máxima seguridad.

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