culturaEntretenimiento

ENTREVISTA | Süne

0

Lo escribía un servidor hace unos días, en la crónica del último paso de la banda por Salamanca: “La entrada de Josune Arakistan “Süne” para sustituir temporalmente a ese titán del sonido de la banda que es Joselito Maravillas —en el dique seco por temas familiares— en el acordeón y la voz ha sido un acierto. La de Lastur ha aparcado su carrera (no se pierdan Amaineman, su primer disco) para asumir esa sustitución y, como se vio, le ha sentado bien a ella y a la banda”. 

 

Viejos zorros los de La M.O.D.A. Anda que iba a entrar cualquiera para cubrir la baja de Maravillas. Pero  Josune Arakistain (Lastur Deba 1996) ya era una de las grandes mucho antes de esa oportunidad

 

Vocalista y trikitilari (la trikitixa , acordeón pequeño, es un acordeón diatónico de botones, de origen italiano. Es un instrumento de viento que se usa desde el siglo XIX en el País Vasco) de Hentza -el popular grupo de folk-pop, con el que alcanzó gran repercusión en Euskal Herria gracias a un estilo accesible que combinaba tradición y modernidad- cerraba esa etapa en febrero de 2024 con un concierto en el Bilbao Arena de Miribilla ante 8000 pax, y en noviembre de ese año presentaba su primer disco en solitario. Es “Amaineman”  (Airaka Musika) una colección de canciones llenas de electrónica, pop contemporaneo y folk euskaldun de alto calado, que aúna sin prejuicio tradición y modernidad, y que la trae a presentarlo a Salamanca (Potemkim el día 13) y Madrid este próximo fin de semana…

 

P: Ya me disculparas por no entrar en harina directo, pero es que casi parece increíble. Veras, estaba oyendo esa canción maravillosa que es “Hori Bai” en la que te acompañan Veintiuno haciendo colabo, y resulta que tocan a 100 metros de ti el próximo viernes y casi a la misma hora…

 

Cuando hicimos “Hori Bai” con Veintiuno fue todo muy natural, porque conectamos mucho con la canción y con la energía que queríamos transmitir. Ellos tienen una sensibilidad pop muy bonita y creo que encajaba muy bien con el universo del disco. Lo de coincidir en la misma ciudad casi a la misma hora es una pena porque me habría encantado verles o que se pasaran por el concierto, pero también es bonito: significa que la música está viva, que están pasando muchas cosas al mismo tiempo. Ojalá coincidamos pronto en algún escenario o festival y podamos cantarla juntos.

 

P: Tras el final del grupo, comentabas en una entrevista en Deia que tenías ganas de mezclar la trikitixa con electrónica. Y mencionabas la discoteca Txitxarro también, como lugar de escucha de electrónica para la gente joven de los alrededores de tu pueblo Itziar, que además plasmas en la canción homónima que lleva el disco (ese ritmo de colisión para bailar hasta el amanecer me encanta) y en el video de “Hori Bai”, pero también esta esa exquisitez soft  y épica que es “Ondo Dago” en mixtura con la triki de “Sunday”por ejemplo más presente ahí es cierto, pero también tamizada de capas de elctro de buen gusto. A lo que me refiero es a si la idea de aunar ambos mundos fue lo que lo empezó todo…

 

Creo que sí. Después de tantos años tocando en Huntza sentía que tenía muchas ganas de explorar cosas nuevas. La trikitixa siempre ha estado muy ligada a la tradición y a la fiesta popular, pero yo crecí también escuchando mucha música electrónica. Y para la gente joven de mi zona, sitios como la Discoteca Txitxarro forman parte de la memoria colectiva tanto como las romerías.

 

P: ¿Cómo fue el trabajo con Alejandro “Jimbo” Paez en la producción? Me fije en una cosa que dijiste sobre que lo habías coproducido con el por qué te gusta estar encima del proceso de creación. Me parece de justicia al ser tus canciones, pero no todos los artistas lo hacen hoy dándole al productor tal vez ¿demasiadas? atribuciones. También me parece básico que citas el cambio de la manera de trabajar con el ordenador y programas de producción. Desde luego el disco suena muy bien…

 

Eskerrik asko! Trabajar con Jimbo fue una suerte enorme. Él entiende muy bien cómo construir un sonido moderno sin perder la identidad de la canción. Desde el principio le dije que quería implicarme mucho en la producción porque para mí la creación no acaba cuando escribes la letra o la melodía. Me gusta estar presente en cómo suena cada capa, en cómo respira el tema.

 

P: Las colaboraciones del disco parecen muy acertadas, y afortunadamente, no siempre pasa, todas funcionan muy bien. Lo que hablábamos antes de Veintiuno, Moonshine Wagon o Rikki, Y luego claro esa unión de talento que es tener a Antia Muiño y Greta Ch´aska en “Milaka Lore” en gallego además…

 

Me hacía mucha ilusión que el disco tuviera voces amigas. Las colaboraciones no las pensé como algo estratégico, sino como encuentros naturales con artistas que admiro. Con Moonshine Wagon o con Rikki surgió desde el cariño y desde la afinidad musical.

Y luego está “Milaka Lore”, con Antía Muiño y Greta Ch’aska, que fue un momento muy especial. Me gustaba la idea de que el disco viajara también a otras lenguas y otras tradiciones. El gallego tiene una musicalidad preciosa y encajaba muy bien con la sensibilidad de la canción.

 

P: Es un álbum muy luminoso a mi modesto entender. Y no me refiero solo a cosas tan obvias como “Hori Bai” o “Kopa”. Es ese comment en el video de Kantauri (“La ponen en el cole de mis hijas cuando llega la hora de entrar en clase y no podemos evitar todos los aitas y amas acabamos en el patio bailando agarrados a alguno de nuestros hijos con la excusa para no sentirnos ridículos bailando a las 9 de la mañana”) que es genial, o los bailes del video de Lau Korapilo. ¿Querías que el disco tuviera esa capa de no se si optimismo o alegría, o es también el momento de componerlo?…

 

Creo que es un poco de las dos cosas. Cuando estaba componiendo venía de cerrar una etapa muy larga de mi vida y tenía muchas ganas de mirar hacia adelante. No era tanto una decisión consciente de hacer un disco “alegre”, pero sí de hacer canciones que invitaran a moverse, a respirar, a sentir comunidad.

 

P: Para presentarlo estas en unas fechas con AIEnRUTa en las que quería preguntarte si vas a llevar banda o/y DJ y cómo van a ser. Imagino que te basaras en el disco, pero me resisto a no preguntarte si hay ya nuevas canciones y hablando de eso que te pareció lo que hizo Alex Muguiro en el remix de “Kantauri”…

 

En estos conciertos de AIEnRUTa voy a ir con banda, que es algo que me hacía mucha ilusión para esta etapa. El disco tiene bastante trabajo de electrónica y de producción, pero también mucha parte orgánica con la trikitixa y las voces, y con la banda podemos llevar todo eso al directo de una forma más viva, más energética. Al final me gusta que las canciones respiren un poco diferente en el escenario que en el disco.

En estos conciertos voy a ir con banda y el repertorio estará centrado sobre todo en las canciones de Amaineman, que es el disco que estoy presentando ahora mismo. La verdad es que estoy muy enfocada en la gira y en disfrutar de este momento en directo con el proyecto.

Sigo escribiendo canciones, porque al final es algo que siempre está pasando, pero todavía están en proceso y no sé cuándo saldrán. Ahora mismo mi cabeza está sobre todo en llevar Amaineman al escenario y en que las canciones sigan creciendo con el público.

 

P: Tengo que preguntarte por los bolos con La M.O.D.A. y cómo fue que surgió la ocasión de tocar con ellos. A mí me encanto verte reinar en el escenario al lado de una banda tan top que son además en lo suyo prácticamente imbatibles en directo…

 

Fue una sorpresa muy bonita. Ellos me propusieron sustituir temporalmente a Joselito Maravillas y para mí era un reto grande porque La M.O.D.A. es una banda con una identidad muy fuerte en directo.

Pero desde el primer momento me hicieron sentir muy cómoda. Son músicos increíbles y gente muy buena. Para mí ha sido una experiencia muy enriquecedora: aprender de su forma de trabajar, de cómo construyen la energía del concierto… y también salir un poco de mi zona de confort.

 

P: Una curiosidad personal, si me permites. Es una frase de un artículo de Noticias de Navarra – “Una década, tres discos Huntza”- en el que Andrés Portero escribía sobre la disolución del grupo. ¿Cómo recuerdas esos años?, ¿Os habéis planteado en algún momento retomarlo?…

Los recuerdo con muchísimo cariño. Fueron diez años muy intensos en los que crecimos juntos, no solo como músicos sino como personas. Vivimos cosas muy fuertes: viajes, conciertos enormes, momentos muy emocionantes…

Ahora mismo cada uno está en su propio camino y creo que era necesario cerrar esa etapa para poder seguir evolucionando. Nunca me gusta decir “nunca”, porque la música siempre da vueltas inesperadas, pero ahora mismo lo que siento es gratitud por todo lo que vivimos y mucha ilusión por lo que está por venir.

Paco Jiménez
El Rock n Roll es más grande que la vida

Comentarios

Deje su respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *