Fue solo un instante, pero dejó una de las imágenes más hermosas de estas últimas semanas de conciertos.
Lara Kcam ajustaba su batería mientras, justo detrás de ella, aparecía el retrato colectivo de grandes nombres de la historia de la música que Montse Galán ha creado para la exposición Girls To The Front. La casualidad quiso que coincidiera con la figura de Kim Gordon. La de Rochester luce aquella camiseta ya legendaria —“Girls invented punk rock, not England”— y costaba imaginar una estampa más apropiada para lo que estaba a punto de suceder. Una banda joven, con arrestos y pasión a la que aún no ha golpeado ni contaminado la basura repugnante que envuelve sobre todo la parte económica del negocio, y tocan con autentico amor por lo que hacen.
Hay algo profundamente emocionante en asistir a ese momento antes de que lleguen las etiquetas, las expectativas y el ruido.
El trabajo de Galán al alimón con ese titan de la programación cultural de la ciudad que es Javier Panera es, simplemente, magnifico. Pasear por la exposición es una catarsis para cualquiera que ame la música y tenga ya de paso sangre en las venas. Más que una recopilación de imágenes y documentos, Girls To The Front funciona como un acto de justicia con una lista de creadoras sin las cuales no existiría gran parte de le escena musical de toda la historia Ojalá algún día pudiera recorrerla Jennifer Finch.
La programación musical que apareja, dividida en dos volúmenes el primero durante estas semanas de verano y el segundo a partir de octubre, es un must para complementarla. Y dentro de ella llegaba el esperado pase de ESTRÉS. Desde que arrancaron revisando la música de iCarly, justificaron de sobra el puesto y el revuelo que hay a su alrededor. Con un mark, redondo, imprescindibles todas a lo largo de la comparecencia, con Nila Iglesias a la voz y guitarra. Teresa Sánchez a la otra guitarra y la base de Emma Cabrero y Kcam, su propuesta se mueve alrededor del indie rock, pero encuentra personalidad cuando aparecen los aromas lo-fi y algunos fogonazos, muy medidos, de punk más inmediato.
La decisión de alternar composiciones propias con versiones podía parecer arriesgada, pero terminó funcionando. Pasaron por Destroy Boys y Pipiolas, celebraron la explosión pop de “Paco y Carmela” de Ginebras y encontraron uno de los grandes momentos de la noche con “Just a Girl” de No Doubt.
Claro que palidecieron al lado de poder ver, lo realmente importante, la suyas.
Las nuevas – “Acido” que van a grabar ya, y la estupenda “Cual es el punto débil de una narcisista”-, lo que nos enseñaron de su primer EP, la cadencia soft de “Holgazana” y el ritmo trotón de “Tomates en venta” y esa barra (“solo escribo para los artistas que lloran”) que se te clava, o la homónima “Diario de un artista en apuros”. La parte final se reservaba para poder ver la traslación del estupendo “Gaze Avoidant” y de esa canción que casi suena a estándar de Cher que es la deliciosa “Jamás/Quizás”.
De acuerdo en que queda camino, llevan ocho bolos amigos, pero no es entusiasmarse demasiado decir que podemos congratularnos. Tenemos banda y cometeríamos un estúpido error si no la siguiéramos con atención en todo lo que hagan.






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