Hoy me gustaría hablaros de mi experiencia en la pasada edición de 2017 y cómo llegue a hacerme voluntario de Startup Olé, así como contaros cómo ha cambiado mi vida desde entonces.

Todo comenzó con las charlas que se dan en la facultad durante la feria de empleo de la USAL donde nos invitaron a formar parte del equipo de voluntarios de Startup Olé a través de un corto formulario. Recuerdo que aquel día vino una empresa, ARSOFT, que se dedicaba a proporcionar servicios de realidad aumentada y virtual para lograr una experiencia interactiva y profunda con los clientes. Santiago González, CEO de la startup, nos contó cómo había llegado a constituirse y toda la formación y ayuda que le había proporcionado la Universidad de Salamanca, no fue un camino fácil, pero la satisfacción de ver que un proyecto que empezaste desde cero se convierta en una realidad con la que puedes ganarte la vida y crecer profesional y personalmente lo compensa todo.

Yo había emprendido justo el verano anterior con una empresa de servicios de socorrismo y seguridad, cuya experiencia me permitió ver todo con mayor perspectiva, fue una experiencia muy gratificante porque aprendí cómo constituirme, la inversión que necesitas antes de realizar tu proyecto, cómo invertir ese dinero (marketing, vestuario, herramientas,…), cuestiones fiscales como IRPF, pagos a la seguridad social. Al principio, recuerdo yendo a las administraciones de fincas, comunidades de propietarios, viendo licitaciones de la administración pública, viendo las ayudas que teníamos disponibles. Era difícil conseguir clientes, había mucha competitividad en el sector, los precios eran muy económicos, pero al final conseguimos tener tres clientes, cuyo trato me ofreció la realidad de cómo hacer negocios, firmar contratos, transferencias, contratar a personas para formar parte de tu plantilla, negociaciones con tus empleados, algo a lo que uno no está acostumbrado cuando trabajas para una empresa, haces tu trabajo, cobras a final de mes y no tienes que preocuparte de más. Recomiendo a todo aquel que tenga una idea a investigar, informarse, involucrarse en este fantástico mundo del emprendimiento donde tienes la oportunidad de conocer a mucha gente que tiene muchas inquietudes, conocimientos, muchos vienen de la universidad, cuyo camino puede servirte de inspiración para tomar el siguiente paso de tu vida.

Entonces, tras una reveladora charla proporcionada por el SIPPE (Servicios de Inserción Profesional, Prácticas y Empleo) donde nos expusieron lo que es emprender desde el sector tecnológico nos invitaron a formar parte del equipo de voluntarios de Startup Olé. Desde entonces, el rumbo de mi vida a girado bastante.

Ya solamente quedan unos días y las ganas de que llegue son inmensas. Tendré la oportunidad de saludar a muchas personas que estuvieron el año pasado y comprobar cómo les ha ido todo este tiempo desde la última edición. He de decir que me encanta conversar en este ambiente de emprendimiento cargado de energía, motivación y ganas donde compartimos mucha curiosidad por los nuevos avances tecnológicos, así como las últimas novedades que se están llevando a cabo por las empresas para implementar nuevos servicios y productos en el mercado.

He de decir que emprender no es fácil, pero el esfuerzo que se hace y el empeño en hacer posible materializar una idea que surgió de la nada te aporta mucho tanto en lo personal como en lo profesional y ver cómo hay tantas historias y tan diferentes, lo hace más enriquecedor aún. ¿Qué puedo decir? ¡Me encanta Startup Olé!

Seguro que todos mis compañeros están de acuerdo, y si te unes a la experiencia de formar parte de este equipo, también lo corroborarás.

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