Hace unos años el que suscribe aviso en la crónica de un pase de C.Tangana del error histórico que cometería la escena musical patria, si se emperraba en ignorar el avance imparable que los sonidos asociados al universo urbano se ignoraban. Como en todas las escenas había -y hay- cosas mejores, peores y directamente olvidables, pero menospreciar todo lo que estaba ocurriendo (propiciado sobre todo por los principales hacedores de todo, la gente más joven) se antojaba una inmensa y fatídica torpeza. Desde entonces la trituradora de carreras que es la música en los tiempos del 2.0 ha trabajado a destajo, pero afortunadamente ya está plenamente admitido a base de, sobre todo, unas cifras tan mareantes de escuchas, giras y presencia constante de los artistas en medios y redes que simplemente no se pueden obviar. En unos días tenemos un buen escaparate de lo que se cuece, con una cita imperdible en Potemkim con un cartel repleto de nombres, cada uno en lo suyo, a tener en cuenta…
P: Vayamos al principio, si te parece. ¿Cómo nace Lapuro y cuáles son sus objetivos, más allá de montar conciertos? Me llama mucha la atención, por acertada, esa sentencia (“La escena no se pide, se toma”) que os acompaña…
Lapuro nace de una necesidad. Salamanca tiene talento de sobra, pero a veces las estructuras tradicionales o los círculos cerrados no saben leer lo que está pasando en la calle. El objetivo es profesionalizar el underground, dar al artista local un escenario con condiciones dignas, reconocimiento a su trabajo y al público una experiencia que no parezca un “concierto de barrio”, sino un evento que buscamos expandir en próximos eventos a nivel nacional.
Esa sentencia de “La escena no se pide, se toma” es nuestra declaración de intenciones, no vamos a esperar a que nos den permiso para existir o que nos reserven un hueco en un festival por compromiso. Si el espacio no existe, lo construimos nosotros.
P: Habéis preparado una noche muy rica en matices, y eso atrae casi sin querer. Se puede hacer un recorrido muy intenso del panorama de la escena, solo con estar atento a los artistas que pueblan el line-up del próximo día 9 de mayo…
Nuestra intención es ofrecer un viaje por las distintas formas de expresión del under español. Quería tener un escaparate del panorama con todas las letras, desde Yairouss hasta F€nt, mostrando que la “música urbana” ya no es un bloque sólido, sino mil pedazos distintos conviviendo.
P: Alegarca, Yairouss, Sevillano, Naru! Tolki, Lov Malty. DaBoga., Fent y el DJ Set de Oscex. Es una lista muy poblada que imagino, requerirá que los tiempos sean ajustados para cada artista. ¿Teníais claro desde que empezasteis a montarlo que acartelariais muchos nombres por lo que comentábamos antes de representar muchas partes de la escena, o tal vez fue surgiendo así?…
Desde el día uno de la organización queríamos un “showcase” total. Hoy en día todo va rápido y el directo tiene que ser igual. Lo teníamos claro, sets intensos, sin relleno, queríamos representar ese “bloque”, una demostración de fuerza colectiva. Aquí hay una comunidad real, no artistas aislados.
Los tiempos son ajustados, y aunque también queríamos tiempo para que cada uno demuestre lo que vale en el escenario, queriamos dar visibilidad al máximo de artistas posible.
P: Al hilo de esto, quisiera preguntarte por el estado actual del Under en la escena. A mi modo de ver es saludable y maravilloso ver cómo se hacen cada vez más cosas, y como ya se ha superado el perseguir estar con un sello o con una oficina potente. La democratización aparejada a poder funcionar con la red ha traído eso, aunque también tal vez hayamos perdido cosas por el camino…
Hace años que empezamos a ganar libertad y hemos perdido el “filtro” de los sellos grandes o empresas grandes, ya sea por la comercialización de los servicios de distribuidoras para artistas más pequeños, cómo por movimientos de artistas más grandes los cuales deciden crear sellos u organizaciones dedicados a artistas mucho más pequeños (cómo Yung Beef con La Vendición Records), pero eso es bueno. Ahora el filtro es el público y la constancia, lo que se ha perdido quizá es la paciencia; todo se quiere para hoy, pero a cambio tenemos el control de los beneficios, de la imagen y de la dirección creativa.
Ahora bien, esto también tiene su cara B y sobre todo en esta industria llena de intereses, hemos sentido cómo intentaban capar nuestra visibilidad de la forma más burda: nos han arrancado carteles a conciencia por toda la ciudad, tapando fechas y lugares del evento. Es triste que en una ciudad que debería sumar, haya quien dedique su tiempo a intentar sabotear el trabajo ajeno. Sin embargo, lo vemos como una señal inmejorable: si se toman tantas molestias en intentar que no se nos vea, es porque nos temen o porque saben que estamos haciendo algo que ellos no pueden. Que nos intenten borrar del papel solo nos da más fuerza para llenar la sala.
P: Me resisto a no preguntarte por Salamanca. La ciudad literalmente arde de conciertos, si lo sabrá el que suscribe, y atesora un montón de artistas en multitud de disciplinas y estilos. Hay multitud de músicos, MC´s DJ´s salas y programadores, hay prensa y hay -esto es lo mas importante- publico para poblarlos, aunque como todo corre el peligro de explosionar si no se anda con cuidado. ¿Qué opinas del advenimiento en esto de los últimos años ahora que lo ves también desde el lado de los que lo hacen posible?…
Cómo organizador es un reto, pero como artista es un aprendizaje constante. Personalmente, subirme al escenario el día 9 no es solo cantar mis temas, es defender un proyecto en el que creo. Mi carrera se basa en la honestidad y en conectar con gente que siente la misma urgencia creativa que yo. El peligro de explosión del que hablas es real, el público de Salamanca responde si le das calidad y verdad. No vale con poner un cartel; hay que crear una marca (como LAPURO) que la gente respete. Si morimos de éxito será por saturación, pero mientras seamos auténticos, cuidemos el sonido, la estética y, sobre todo, la ética de trabajo, habrá sitio.
P: Una curiosidad personal. ¿Cómo fue en la UCI?, espero que ya estes bien y todo ok…
Estoy mejor que nunca. Fue el bofetón de realidad que necesitaba. Pasar por la UCI te quita todas las tonterías y los miedos absurdos; cuando estás ahí, te das cuenta de que el tiempo es el único activo que no se recupera.
Esa experiencia fue, de hecho, el motor definitivo para LAPURO. Salí con la convicción de que no podía dejar mis proyectos para “el momento adecuado”, porque el momento es ahora. Si tengo una visión artística y la capacidad de montar una plataforma para otros, voy a hacerlo a muerte. LAPURO es hija de esa urgencia. Estoy bien, estoy con más ganas de comerme el mundo que nunca, y cómo en mi barrio se ha dicho siempre, para quedarse a medias mejor quedarse en casa. Por eso cuando salgamos el día 9 no nos “dejaremos ver”, haremos que nos vean.






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