Placas solares
La lucha contra la grave contaminación, tanto ambiental como atmosférica, sufrida por el planeta, y que no tiene más culpable que el hombre, ha sido protagonista en los últimos tiempos de incontables manifestaciones y actos pacíficos de jóvenes que muestran su enorme preocupación por la salud de un planeta que no conseguirá recuperarse, y en este momento, lo máximo que podríamos conseguir es minimizar los daños mediante el autoconsumo eléctrico.

Tal es así, que los hasta ahora, inútiles retos virales, han dado paso a un reto que consiste en recoger la basura de una zona contaminada y mostrar su aspecto antes y después de haberlo hecho. El empleo de energías verdes o sostenibles es una buena forma de contribuir a mejorar, o al menos no aumentar la contaminación. Por ello, y como indican desde diferentes empresas expertas en el sector, “los gobiernos han puesto la lupa en el fomento de este tipo de energías, eliminando trabas, e intentando con ello motivar el incremento de este tipo de energías entre todos aquellos que se preocupan por la salud del planeta que dejarán a sus hijos pero también por la de su bolsillo”.

Y es, hace ya algunos meses que el conocido como ‘impuesto al sol’ pasó a la historia, lo que ha motivado que cada vez más particulares se interesen por la energía solar. Para aquellos que poco o nada sepan sobre este tema, a continuación comentaremos algunos aspectos básicos a tener en cuenta.

Realizar la instalación uno mismo no es sencillo, al menos, al menos no lo será si no se cuenta con una serie de conocimientos básicos. Lo primero que se debe saber es que existen distintos tipos de paneles solares: fotovoltaico, solar térmico e híbrido. Los fotovoltaicos los más empleados en este tipo de instalaciones, se encargan de capturar la energía del sol para luego transformarla en la corriente alterna necesaria para la alimentación de los distintos aparatos eléctricos con los que se cuenta en cualquier hogar.

Pero no es así de sencillo, no basta con instalar unos cuantos paneles y listo, sino que la instalación requerirá de otro tipo de elementos, como son los inversores, que son los encargados de transformar la energía solar en corriente alterna. Y, además, se deben instalar baterías de almacenamiento, que permitirán guardar la energía hasta que esta sea necesaria.

Resumiendo, a los paneles solares, se debe sumar un inversor y las baterías necesarias, lo que supondrá un coste que, sin lugar a dudas, será amortizado unos cuantos años antes de que la vida útil de los paneles llegue a su fin, lo que supondrá un ahorro de capital importante, así como la satisfacción de saber que se está haciendo algo bueno por el planeta.

Manuel Fernandez
Nunca he sabido muy bien cómo definirme, pero usaría determinación, positividad y trabajo.

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