Recuerdo mirar a Dregen, el tipo de Backyard Babies, en medio de un Festimad hace mil años gritar “Fuck The Rain” mientras caía un aguacero de grado superlativo sobre los que estábamos allí. Lo evoco de nuevo mientras el jueves se me queda cara de bobo por la suspensión. Arrancaba el festi de la peor manera posible con la cancelación de algunos platos fuertes (El Canijo de Jerez era uno de los bolos más esperados y Lagartija Nick un must para el publico “entendido”) de un cartel que, cuando menos, es muy discutible. Y no. No entraré en harina aquí de un tema, el enfermo sigue pero solo con respiración artificial, peliagudo que necesitaría espacio infinito porque se las trae. Para eso les emplazo a las cabeceras de las revistas a las que comprometo la vida y la hacienda, Mondo Sonoro y Ruta 66, y los responsables de esta santa casa no me han traído aquí para eso. Creo.

La segunda jornada grande de concis con la buenísima idea de concentrarlos en Anaya, y acortarlos en algunos casos resultó una idea acertada, pensando en nuevos golpes del tiempo. Como siempre me enchufo tarde, justo antes de el empezar de Nathy Peluso, y ya se ve ambiente de tarde grande. Mucho personal sí, pero ojo debería haber mucho, pero mucho, más. La argentina me conquista con la delicada cadencia que exhibe con su voz, y ejerce de grande con un set-list demasiado corto. Me bajo corriendo al Patio Chico donde Nice Price ofrecen sus covers variados. No es lo mío, lo reconozco, el tema de las versiones pero están muy correctos (perfectos con Stevie Ray Vaughan pero no con The Knac, horreur!!!) y aseados. El escenario Ring concentra esta noche grandes momentos y me voy a el para unos de los bolos del día para el que suscribe. Mucho ofertan su indie de alto octanaje, autodefinidos como herederos de la mandanga cósmica lo que quiera que signifique eso, dan un pase espectacular y muy divertido. Me vuelvo a bajar al escenario grande Anaya para cuando salen Instituto Mejicano del Sonido que revolucionan con su propuesta de mezcla de ritmos bailables y buenas composiciones y que me habían llamado la atención hace algún tiempo por trabajar con Mario Caldata Jr. Concierto mayestático candidato a ser el del día, puso la olla pata arriba.

Pero amigos aún faltaba Chimo Bayo. Y aquí me permiten que me trague mis miedos con patatas. Estos días de atrás no lo veía por ningún lado, ¿en serio tenían que traer a este?, pero la verdad es que el hombre lo hizo bien y eso a pesar del infierno de problemas que tuvo con su ordenador que lastró un poco el inicio, y puso a bailar a todo el mundo en un rave acelerada y aditiva. Me quedo mirando a un tipo con un mullet como el de Billy Ray Cyrus mientras lo da todo con el de Valencia arriba. Eso amigos es el Fàcyl para un servidor.

Hoy mucho más, ya les iré contando.

Fotos: Irene de Anta
Paco Jiménez
El Rock n Roll es más grande que la vida

Comentarios

Deje su respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede que te interese

Más en Crónicas