Crónicas

Crónica de BELAKO

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Son lo de Mungia una de las bandas del momento a ojos de casi todo el mundo.

Dueños de un cancionero capaz de admitir muchas lecturas, con un último álbum a la cabeza que echa chispas, el con toda justicia aclamado “Plastic Drama” (como escribía atinadamente Xabier Dorcel en Mondo Sonoro: “Diez temas que plantean nuevos horizontes musicales y un concepto muy interesante, sobre todo tras la que nos ha caído: nuestras mierdecitas, nuestros dramas de plástico que no nos dejan enfocarnos en lo realmente importante”), y con una carrera que no para de escalar puestos, parecía casi una broma cuando me enchufo en el sitio que no se hubieran cubierto todas las butacas y agotado el papel.

Y no seré yo quien se queje ojo, pero sí es cierto que a lo mejor hubiera sido mas conveniente un recinto menos mastodóntico que a buen seguro habría propiciado que el nuevo paso de los protagonistas por la ciudad, era la tercera vez que venían, fuera un absoluto y más que merecido sold-out. Lander Zalakain el batería del grupo lo apuntó en medio del fregado cuando dijo que su sitio era el Potemkin aunque estaban muy contentos de estar allí.

Con los hermanos Billelabeitia (Josu en la guitarra y voz y Lore en el bajo y voz) muy atentos y con esa voz de otro planeta, ya es hora que lo admitamos amigos, de Cris Lizarraga (el teclado que lleva es casi para momentos puntuales no se equivoquen y por cierto mirándola cantar extasiado me parto de risa pensando en los que criticaron sus gritos, atención a esto cito textual, “Metal Hammer” por la revista imagino y por el rollo heavy) dieron un pase de menos a más desde que abrieron con “Lungs” de su “Render Me Numb, Tribial Violence” y “Siréne” del último y su primer tema en francés, y hasta que cerraron con el que fue adelanto del que presentaban (el estupendo “Tie Me Up”). Por el camino momentos de puro brillantez, la homónima, el post grunge que parece enarbolar “Profile Anxiety” la impresionantemente tensa y bruta que es esa “All Nerve” o esa maravilla de canción que es “Hegodun Baleak” y que en directo multiplica hasta el infinito su calidad.

La parte final fue de nota con, agárrense, “Truce” seguida de la añorada “Sea Of Confussion” (¿cuánto hemos bailado este tema?, ni me acuerdo) “Over The Edge” y “The Craft” con su letra indispensable en estos tiempos (“Ours is the power Now is the time”) y mientras se marchaban, correctísimos, asépticos y sin perder ni un segundo en parrafadas que hay toque de queda, tras una hora y algo de bolo miro a las butacas vacías y me congelo. De acuerdo que los días son difíciles y oscuros pero los conciertos son espacios seguros y controlados y estaría bien que no olvidáramos que además de pasar un rato en el paraíso ayudamos a la escena musical y cultural, y aquí englobo a todo el mundo que está en ella, que no nos engañemos no vislumbra buena salida de momento.

Quedarse en casa es una opción (de acuerdo con el miedo a acudir a eventos con gente, de acuerdo con el distanciamiento y con todo. Un servidor no discute nada, no me malinterpreten. Cada cual a lo suyo, faltaría más.) pero no mola tanto ni lo pasas tan bien.

Imperdibles.

Fotografía: Irene de Anta

Paco Jiménez
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